En su formato para moverse por tierra cuenta con tres ruedas y su peso en vacío es de 640 kilos. Alcanza una velocidad máxima de 160 km/h y logra la aceleración de 0 a 100 km/h en nueve segundos. Su motor tiene entrega un total de 100 caballos de fuerza
Para usarlo volando, primero hay que poner hélices y alas en posición, en un proceso que demora entre 10 y 15 minutos. Una vez en el aire, El PAL-V Liberty alcanza una velocidad máxima de 180 km/h y es capaz de lograr una altitud máxima de 11.480 pies, unos 3.500 metros.
Gracias a su condición de giroplano, podrá realiza aterrizajes de emergencia en superficies reducidas, como las de una cancha de tenis. Eso sí, para despegar es necesario carretear de 90 a 200 metros. Y no será para cualquiera: más allá de su valor económico, habrá que contar con licencia de vuelo y acreditar un mínimo de entre 30 a 40 horas de vuelo.
El otro proyecto que se presentó en Ginebra es también una evolución de un desarrollo que ya tiene unos años. Se trata del Pop.Up Next, un vehículo que se puede mover por tierra o por aire, de forma autónoma y con propulsión eléctrica.


0 comentarios:
Publicar un comentario