Aunque para muchas personas cargar la batería de su
smartphone una vez al día no representa una molestia excesiva, es evidente que
todos agradeceríamos que nos ofreciesen una autonomía mayor. Hace poco más de
una semana publicamos un post en el que indagamos en las tecnologías en las que
están trabajando varias empresas y laboratorios de investigación para
desarrollar nuevas baterías capaces de ofrecernos una mayor autonomía (podéis
echarle un vistazo haciendo clic en este enlace), pero parece poco probable que
el panorama vaya a cambiar a corto plazo.
Lo más curioso es que no todas las empresas están apostando
por perfeccionar la tecnología de las baterías para incrementar la autonomía.
StoreDot es una pequeña startup israelí que, en vez de seguir el camino que
están transitando las demás compañías, ha desarrollado una nueva tecnología, a
la que han llamado Nanodot (aunque no suene muy bien podemos traducirla como nanopuntos), que nos permitirá cargar completamente la batería de nuestro
smartphone en 30 segundos. Sí, en menos de un minuto nuestro teléfono estará
listo para volver a la carga. Y, además, como podéis ver en el vídeo, esta
tecnología ya funciona.
Las ventajas de la nanotecnología
Para hacerlo posible los ingenieros de StoreDot han
desarrollado un nuevo compuesto bio-orgánico de nanocristales que es el que
utilizan tanto en los electrodos (cátodo y ánodo), que almacenan la energía de
la batería, como en el electrolito, que permite que los iones fluyan entre un
electrodo y otro. Las peculiares propiedades eléctricas de esta sustancia, que
es a la que han llamado Nanodot, son las que permiten cargar la batería a una
velocidad increíblemente mayor que la que estamos acostumbrados, mientras que
su velocidad de descarga es equivalente a la de las unidades de Li-Ión que
usamos actualmente.
Para que esta innovación sea posible no solo es necesario
modificar la estructura y la composición de las baterías, sino también el
cargador. Es imprescindible utilizar un módulo de carga especial, capaz de
suministrar la corriente necesaria a los nanodots. Otra importante ventaja de
esta tecnología es que, según sus creadores, la naturaleza orgánica de este
compuesto permite fabricarlo manteniendo su precio bajo control.
Y ahora vienen los inconvenientes. Los responsables de
StoreDot han confirmado que aún tardarán un año más en igualar la capacidad de
las baterías actuales. Otra pega es el cargador, que es mucho más voluminoso y
el doble de caro que uno normal, aunque también están trabajando para
resolverlo. Es evidente que si tenemos en cuenta el tiempo de desarrollo que
aún les queda y la necesidad de superar las pruebas de seguridad a las que es
sometida una tecnología como esta por los organismos oficiales antes de llegar
al mercado, no nos queda más remedio que esperar. Según StoreDot no podrán
iniciar la fabricación masiva de sus baterías hasta finales de 2016, y es
posible que se trate de una previsión optimista, así que me temo que tendremos
que seguir armándonos de paciencia.


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