Mira que han ido apareciendo métodos de control en los
últimos años, empezando por lo táctil, pasando por los gestos, y terminando por
el reconocimiento de voz, pero ninguno ha conseguido eliminar al ratón, como
compañero necesario de los ordenadores.
Flow es un sistema de control programable, inalámbrico, que
cuenta con el tamaño de un ratón, y muchas ganas de sustituirlo. Senic, el
equipo alemán encargado de gestar a la criatura, confía que en esta ocasión,
tienen condiciones suficientes para hacerse un hueco importante.
Flow reconoce gestos
En él nos encontramos un montón de formas de interactuar con
nuestro equipo, lo podréis ver mucho mejor en el siguiente vídeo. Os
adelantamos que su superficie es táctil, cuenta con un botón que se acciona
sobre la misma, reconoce gestos que realizamos sobre Flow, y dispone de un
anillo que nos permite realizar acciones sensibles al giro:
Flow está construido en aluminio y acero inoxidable, con la
superficie táctil confeccionada en policarbonato. Funciona con un sistema de
pilas que se pueden reemplazar - no es batería -, y promete cuatro meses de
vida.
Para el funcionamiento de los gestos, cuenta con un sistema
basado en infrarrojos, que en su forma de interactuar, bien nos podría recordar
a Leap Motion, aparentemente, con menos posibilidades y definición.
Para que os hagáis una idea de las dimensiones, su diámetro
es de 70 milímetros, y su altura, de 15 milímetros. La comunicación con otros
dispositivos se realiza mediante conectividad Bluetooth 4.0.
La idea es proponer accesos directos para realizar muchas
funcionalidades habituales, de forma rápida e intuitiva, pero también adaptarse
a programas concretos, como pueda ser Photoshop:
Otras aplicaciones que están siendo soportadas son
SoundCloud, Spotify, Adobe Premiere o YouTube. Por ejemplo, cuando escuchamos
música en Spotify, podemos cambiar de canción realizando gestos sobre Flow.
Actualmente el desarrollo y evolución de Flow está siendo
enfocado al mundo de los ordenadores, buscando su lugar como periférico, pero
la compañía también trabaja en relacionar su invento con aplicaciones móviles.
Los desarrolladores nos recuerdan que su configuración
natural es descansando sobre una mesa, pero bien podría utilizarse alojado en
la pared, haciendo las veces de control de parámetros de una habitación:
El soporte inicial se está realizando sobre Mac OS, más
adelante en Windows, para luego pasar a trabajar en iOS, Android, y Linux.
También se contempla la relación con sistemas como Arduino o Raspberry Pi, como
podéis comprobar en el primer vídeo que compartimos.
Sí, como muchos podíais pensar, Flow no se vende en tiendas
todavía, está jugando sus bazas en una plataforma como Indiegogo, con la
intención de llegar a 2016 como producto real. En unas horas han conseguido
pasar el 25% de la recaudación esperada.


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