Con llegar nos referimos a verlas dentro de dispositivos que
podamos comprar, ya que prototipos llevamos unas cuantas ferias tecnológicas
viendo cómo se las gasta la gente de Samsung Display.
Los coreanos quieren aprovechar de alguna manera la
flexibilidad de las pantallas que están desarrollando, posiblemente en alguna
forma de teléfono o tablet plegable. Sea como sea, hasta finales del año que
viene, no serán una realidad de mercado.
Todos los cambios de estrategia, movimientos, y búsquedas de
reinventarse que va a acometer Samsung tienen que ver con evolucionar, pero
también con salir de un pequeño bache en el que se encuentra metida en su
negocio móvil.
Ya analizamos los últimos resultados financieros, y aunque
es la primera potencia en esto de vender móviles, no gana tanto dinero como en
meses anteriores, principalmente por el daño que hacen compañías chinas con
precios muy bajos.
Las pantallas flexibles de Samsung Display
Lee Chang-hoon, vicepresidente en Samsung Display, y
responsable de estrategias, ha informado que el factor de forma más interesante
para poner en práctica la tecnología flexibles es el de un smartphone que se
dobla por la mitad.
Como ha ocurrido con anteriores tecnologías de pantalla, los
coreanos van un par de pasos por delante de la competencia - LG le sigue el
ritmo -, y ya tiene plantas de producción dedicadas a paneles flexibles.
La producción esperada para finales de 2015 es de 30.000 a
40.000 unidades, parece que suficientes para darle forma a algún proyecto
interesante. Lee comentó en el Samsung Investor Forum 2014 de New York, que no
hay ninguna compañía que vaya a tener una producción igual a la suya en 2016.
Las primeras piedras en el camino las pusieron Samsung
Galaxy Round, y más recientemente Galaxy Note Edge, con pantallas flexibles,
embutidas dentro de una estructura rígida. Dicho sea de paso, los análisis del
segundo producto están siendo bastante positivos.
Para Samsung, los componentes innovadores y nuevas
tecnologías deben convertirse en un elemento distintivo en la gama más alta de
teléfonos. Las pantallas flexibles deberían marcar diferencias.
A democratizar la tecnología AMOLED
Siguiendo con pantallas, Samsung podrá pronto producir sus
paneles AMOLED a un coste inferior de lo que lo supone el LCD. Esto repercutirá
en todas las gamas de teléfonos, pudiendo acceder a paneles más modernos.
A poco que el cliente valore la especificación, se convertirá
en un factor de compra en gamas inferiores. Estiman que en menos de tres años
la mitad de pantallas serán OLED, las otras LCD.
El otro movimiento importante os lo contamos ayer, Samsung
tiene la intención de reducir su catálogo, quedándose con un 30% menos de
dispositivos para el 2015. Está claro que la estrategia la había funcionado
hasta ahora, pero quieren pasar a ser más certeros y difusos con la oferta.
El camino parece que pasa por crear nuevas familias, con más
personalidad y diferenciación entre ellas, como es el caso de la Galaxy A.
Tampoco dejarán de apostar por los terminales más asequibles, donde quieren
compartir componentes de una forma más efectiva.
Hubo ocasión para hablar de Xiaomi, a la que el directivo de
Samsung considera una compañía misteriosa, al no conocer la forma en la que
consiguen beneficios. También duda que puedan mantener el exitoso modelo a
nivel global.


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